La corrección de la pronación y supinación aborda problemas con el movimiento del pie durante la caminata, particularmente la pronación, que es el giro del pie hacia adentro, y la supinación, que es el giro del pie hacia afuera, ambas de las cuales pueden causar lesiones o estrés mecánico. Las estrategias incluyen ortóticos personalizados con cuñas mediales o laterales, zapatos con control de movimiento y ejercicios específicos de fortalecimiento muscular. En casos de sobreprensión, dispositivos ortopédicos con soportes rígidos para el arco y tacos de estabilidad reducen significativamente el riesgo de giro hacia adentro, lo cual incrementa el riesgo de desarrollar dolores en las espinillas y fascitis plantar. Para la supinación, se reduce la presión en el exterior del pie con plantillas acolchadas que tienen cuñas laterales, aumentando la absorción de impacto. El reentrenamiento de la marcha con biofeedback permite a los usuarios ajustar conscientemente su zancada, mientras que la fisioterapia fortalece el músculo peroneal para la supinación y el tibial posterior para la pronación. Estos cambios mejoran comúnmente la eficiencia al caminar y reducen los síntomas de dolor dentro de 4-6 semanas de uso.